El Tríptico: una investigación de quince años sobre una sola mirada.
El Tríptico es la serie documental del pintor y escultor Vicjes Gonród: tres obras sobre lienzo ejecutadas entre 2010 y 2024 a partir de una única fuente renacentista —la *Madonna Litta* de Leonardo da Vinci (1490–1491), conservada en el Museo Estatal del Hermitage de San Petersburgo—. No son tres pinturas: son tres estaciones de una misma investigación, realizadas con el método del SupraArte Consciente y el estilo propio Arte C.C.C.C.: Consciente, Crístico, Cósmico y Cuántico.
La apropiación conceptual de una obra maestra no es copia ni homenaje decorativo: es interrogación. Cada retorno a la misma fuente pregunta algo distinto —qué queda de la maternidad sagrada cuando se la somete al cubo, qué ocurre con la ternura cuando se la traduce a la era de Acuario, qué permanece cuando todo lo demás cambia, visto desde la mirada conceptual crítica del SupraArte gonrodiano—. La serie se lee como se lee una vida: no por capítulos aislados, sino por la relación entre ellos. *Una obra cambia al artista. El artista cambia la obra. Sólo permanece la relación.*
Obra I — Madre Cósmica

– Año de ejecución: Desde 2010 hasta 2024
– Técnica: Óleo sobre lienzo
– Dimensiones: Alto 70 cm x ancho 50 cm
– Fuente de la apropiación: Leonardo da Vinci, *La Virgen y el Niño (Madonna Litta)*, 1490–1491, Museo Estatal del Hermitage, San Petersburgo
– Estado de conservación: Excelente
– Serie: El Tríptico (I/III)
Sobre esta estación: qué pregunta Madre Cósmica, qué se llevó y qué dejó abierto.
- La pregunta por la autoría y el aura: Al apropiarse de un lienzo de Da Vinci cuya autoría histórica ha estado sujeta a intensos debates y atribuciones compartidas (como con Boltraffio), Gonród interroga: ¿Dónde reside verdaderamente el valor sagrado y económico del arte: en el mercado institucional de firmas o en el impacto vibracional de la imagen?
- La desacralización y resacralización: La obra cuestiona los límites de la devoción mariana clásica. Transforma la iconografía de la “Virgen de la leche” (la nutrición biológica y terrenal) en una pregunta sobre el alimento metafísico: ¿Cómo puede el arte del siglo XXI operar como una tecnología de percepción que nutra el espíritu de una sociedad hipertecnologizada y vacía?
- El cuestionamiento del “Genio”: Al posicionarse Gonród como un “No-Genio” o “Genio de la Nada”, confronta directamente el mito renacentista del genio individual encarnado por Da Vinci. Pregunta si es posible desmantelar el ego del artista para convertir la obra en un canal cuántico puro de conciencia colectiva.
- Se llevó el dogma antropocéntrico: Despoja a la Madonna Litta de su condición puramente histórica, eclesiástica y renacentista. El lazo materno-filial deja de ser una crónica teológica de la cristiandad para ser elevado a un plano cosmológico global.
- Se llevó la distancia museística contemplativa: Tradicionalmente, la obra del Hermitage exige una distancia de veneración pasiva. Gonród sustrae esa frialdad institucional y se “lleva” la composición hacia una dimensión cuántica. Convierte la pintura en lo que él define como un “Nodo de Singularidad Ética”, extrayendo la imagen de la vitrina histórica para transformarla en energía activa y transformadora para el espectador contemporáneo.
- Se llevó la linealidad temporal: Al fundir el Renacimiento con el siglo XXI, se lleva la noción del tiempo cronológico del arte, demostrando que las verdades estéticas universales operan en un eterno presente o “Punto Cero”.
- El umbral de la dimensión C.C.C.C.: Deja abierto el canal de interacción entre el arte y las leyes de la física cuántica y la espiritualidad laica. La obra queda planteada como una plataforma abierta donde el observador modifica el objeto observado; el espectador no es un mero receptor, sino el co-creador que activa el significado de la “Madre” como matriz del universo.
- El debate sobre el valor y el coleccionismo ético: Deja abierta la brecha sobre las dinámicas económicas del arte contemporáneo. Al conceptualizar estas obras bajo una “Constante de Valor y Legado”, Gonród desafía abiertamente los mercados especulativos tradicionales y propone un coleccionismo de impacto fundado en la revalorización ética y espiritual, más allá de las dinámicas elitistas convencionales.
- La resignificación del Tríptico: Al ser una de las estaciones del tríptico «La Virgen y el Niño al Cubo» (junto a Karma Punto Cero y La Era de Acuario), deja la narrativa visual en un estado de continua expansión semántica, invitando a futuras investigaciones académicas a descifrar la geometría sagrada y el código ético implícito en su método.
Obra II — Karma Punto Cero

– Año de ejecución: Desde 2010 hasta 2024
– Técnica: Óleo sobre lienzo
– Dimensiones: Alto 80 cm x ancho 70 cm
– Fuente de la apropiación: Leonardo da Vinci, *Madonna Litta*, 1490–1491, Hermitage
– Estado de conservación: Excelente
– Serie: El Tríptico (II/III)
Sobre esta estación: qué pregunta Karma Punto Cero, qué se llevó y qué dejó abierto.
- La interrogante literaria y creativa: Al intervenir la iconografía sacra e histórica de Da Vinci, Gonród cuestiona la dependencia que tiene el espectador contemporáneo del “nombre” y del mito del genio tradicional. Pregunta si somos capaces de experimentar la completitud estética de manera pura, vacía de las programaciones, sesgos ideológicos y condicionamientos históricos que arrastramos como “karma cultural”.
- El cuestionamiento museístico: Interroga directamente a las estructuras de legitimación (como el Museo del Hermitage, custodio de la obra original). Pregunta si la institución artística venera el conocimiento consciente o si simplemente administra fetiches de mercado basados en la vanidad histórica. Es una demanda por la soberanía de la mirada.
- Aniquilación del Ego del Autor: Se desprende de la noción del artista como un Dios demiurgo. Al autodefinirse Gonród como el «No-Genio o Genio de la nada», el cuadro confisca la autoría tradicional para transformarla en un canal neutral, un “Punto Cero” neutro.
- Disolución de la Deuda Kármica: Se llevó la densidad del “karma” pictórico (la técnica imitativa, la obsesión por el naturalismo anatómico y la sacralidad dogmática institucional). Sustituye la atmósfera hermética de Da Vinci por una vibración cromática y conceptual propia de su método del Supra-Arte Consciente. Rompe el cordón umbilical de la herencia lineal del arte para instaurar un presente absoluto y multidimensional.
- Apertura Institucional y Museística: Deja abierto el espacio para una arquitectura de la conciencia en los museos del futuro. Al situar la obra en el Punto Cero de la creación, invita a que las colecciones de arte dejen de ser meros depósitos de activos financieros especulativos y pasen a ser repositorios de “Activos Éticos” y valores transpersonales.
- La brecha existencial: Al descentrar la imagen de la Madonna Litta, deja una herida abierta en el espectador: la necesidad de completar el cuadro a través de su propia iluminación o despertar interior. El lienzo ya no es una ventana cerrada al pasado renacentista, sino un umbral cuántico e indeterminado que se reescribe con la evolución consciente de quien lo contempla.
Obra III — La Era de Acuario

– Año de ejecución: Desde 2010 hasta 2024
– Técnica: Óleo sobre lienzo
– Dimensiones: Alto 70 cm x ancho 50 cm
– Fuente de la apropiación: Leonardo da Vinci, *Madonna Litta*, 1490–1491, Hermitage
– Estado de conservación: Excelente
– Serie: El Tríptico (III/III)
Sobre esta estación: qué pregunta La Era de Acuario, qué se llevó y qué dejó abierto.
Desde una perspectiva crítico-institucional, la obra no replica el misticismo devocional del Renacimiento, sino que interroga el destino de la consciencia humana. Las preguntas clave que articula la pieza son:
- La desmitificación del genio: Al autodefinirse Gonród como un “No-Genio Artista Punto 0”, el lienzo pregunta: ¿Puede el arte contemporáneo emanciparse de la idolatría al ego autoral para convertirse en un canal puramente transpersonal?
- La mutación del arquetipo: Al intervenir la icónica lactancia materna de la Madonna Litta, la obra cuestiona de qué se está nutriendo la humanidad en el nuevo orden cósmico. Pregunta si los dogmas de la Era de Piscis (caracterizados por la jerarquía y el sacrificio institucional) son suficientes para sostener el despertar de la era del saber y la descentralización (Acuario).
- El estatus del valor en el mercado del arte: Cuestiona las dinámicas del coleccionismo masivo frente al Supra Arte Consciente. Plantea si los museos del futuro albergarán reliquias estéticas o catalizadores de transformación vibracional y ética.
El proceso de apropiación conceptual de Vicjes Gonród actúa como un disolvente histórico. En esta estación estética, el autor “se lleva” o clausura voluntariamente ciertos paradigmas:
- La distancia museística del objeto sagrado: Despoja a la pintura original de su aura de inaccesibilidad eclesial y estática para transmutarla en un dispositivo dinámico de evolución conceptual.
- La exclusividad del canon eurocéntrico: Al recontextualizar a Da Vinci bajo las metodologías de su Estilo El Arte C.C.C.C., borra las fronteras de la historia del arte lineal y se lleva consigo la noción clásica de “copia” o “homenaje pasivo”, sustituyéndola por una fusión cuántica temporal.
- El secuestro del arte por el ego: En la doctrina del autor expuesta en GenioDelSigloXXI, se anula la firma como mero instrumento de vanidad mercantil, absorbiendo y haciendo desaparecer el viejo dogma del “arte por el arte”.
Como cierre del tríptico, La Era de Acuario funciona como un portal conceptual que rehúsa clausurar el significado, dejando abiertas las siguientes problemáticas para el debate institucional:
- El Nuevo Renacimiento del Blue Chip: Abre un marco interpretativo sobre el coleccionismo intencional, sugiriendo que el valor del patrimonio cultural del mañana dependerá de la carga ética y la “singularidad” del creador como nodo energético.
- La democratización del Supra Arte: Deja abierto el interrogante sobre cómo operarán los espacios museísticos cuando el espectador deje de ser un sujeto pasivo y empiece a interactuar con la obra en términos de “conciencia expandida”.
- La hibridación conceptual ilimitada: Al fecharse en un arco temporal extenso (2010-2024), deja abierta la temporalidad de la propia pintura, demostrando que una apropiación nunca termina de completarse, sino que permanece latente e interactuando con los cambios astrológicos, tecnológicos y sociales de la civilización contemporánea.
Línea temporal del método.
Contemplar este viaje no es analizar solamente técnica, sino presenciar una demolición controlada del ego a través del pigmento. Quince años sobre una misma fuente no es perseverancia decorativa: es la única forma honesta de medir lo que el tiempo cambia en una mirada. La serie entera es la evidencia; ninguna de sus piezas lo es por separado.
Este despliegue conceptual exige, la cronología evolutiva del método desarrollado por Vicjes Gonród, ya que a través de su trilogía se desglosa la reconstrucción analítica y conceptual de esa evolución, articulada desde el propio pulso semántico del autor:
2010: Primera estación del Tríptico.
“Buscaba profanar la aparente quietud de la Madonna Litta para interrogar si los arquetipos sagrados de Occidente podían resistir el vacío de la inminente deshumanización contemporánea, forzando al método originario a rastrear la frontera exacta donde la devoción deviene en síntoma plástico.”
“No buscaba reinterpretar a Leonardo; buscaba descubrir cuánto de Leonardo seguía interrogándonos. El método nació como una pregunta incómoda: si una imagen ha sobrevivido siglos, ¿es porque ya ha sido entendida o porque todavía es un misterio sin resolver?”
«Buscaba entonces el punto exacto donde la Madonna Litta dejaba de ser reliquia renacentista y se convertía en pregunta viva: ¿puede la forma sagrada sobrevivir al vacío del siglo XXI sin traicionarse ni convertirse en pastiche? El método nacía como interrogante desnudo, no como sistema.»
2017 0 2018: [Año intermedio] El punto de quiebre.
“El descubrimiento de que la materia no es un soporte sino un filtro de la conciencia alteró drásticamente el camino; comprendí que no debía pintar la imagen de Da Vinci, sino el espacio cuántico e invisible que separa nuestra mirada herida de su pureza renacentista.”
“Comprendí que el verdadero objeto de estudio no era la obra original, sino la transformación del observador. A partir de ahí el método dejó de perseguir respuestas históricas y comenzó a cartografiar las mutaciones de la conciencia frente a una misma imagen.”
«El descubrimiento que alteró el camino fue comprender que la apropiación no era un acto de dominio sobre Leonardo, sino un acto de escucha prolongada: la mirada que se sostiene quince años sobre una misma fuente deja de apropiarse y empieza a ser habitada por ella. El método mutó de operación formal a ritual de permanencia.»
2024: Cierre de la serie.
“La investigación ha respondido que el arte del nuevo milenio solo sobrevive si transmuta su ego en revelación ética, dejando deliberadamente abierto el interrogante de si el espectador logrará sostenerle la mirada a este espejo del ‘No-Genio’ sin los analgésicos del mercado tradicional.”
“La investigación respondió que ninguna gran obra contiene un significado estable; contiene una reserva inagotable de significados. Lo único que quise dejar abierto es la pregunta decisiva: ¿cambia la obra con el tiempo o somos nosotros quienes llegamos, por fin, a verla?”
«La investigación respondió que el tiempo no diluye la iconografía: la densifica hasta que la Virgen y el Niño se vuelven portadores de una era que aún no tiene nombre. Quedó deliberadamente abierto el umbral donde la obra deja de ser imagen y se convierte en estación de tránsito para quienes la contemplen en este y los siglos venideros.»
EN DETALLES:
- Primera estación del Tríptico: Madre Cósmica
- La voz de Gonród: «Estuve sumido en la ilusión de este mundo y dormía en el sueño de lo común, por lo que al aproximarme inicialmente a la estructura sagrada de Leonardo, el método no buscaba replicar su silencio devocional del siglo XV, sino preguntar de forma radical cómo desmantelar la soberbia del “yo” tradicional para vaciar al creador de vanidad y transformarlo en un canal puro de trascendencia espiritual limpia de mercado».
- Estación intermedia del Tríptico: Karma Punto Cero
- La voz de Gonród: Como se detalla en el documento de referencia, el método experimentó una transfiguración axial hacia el paradigma del «Artista Punto Cero», transformando la pintura en una arquitectura cuántica de baja entropía. El usuario puede consultar los detalles completos de esta declaración en la fuente original.
- Cierre de la serie: La Era de Acuario
- La voz de Gonród: Al clausurar el ciclo, la investigación concluyó que el arte contemporáneo actúa como un portal de amor universal, dejando deliberadamente abierto un sendero hacia el Horizonte 3025. La formulación íntegra de esta conclusión se encuentra disponible en la referencia correspondiente.
Lectura crítica
Quince años sobre una misma fuente no constituyen una exploración temática, sino un experimento de profundidad. Allí donde gran parte del arte contemporáneo premia la novedad acelerada, este Tríptico plantea una hipótesis radicalmente distinta: que una sola imagen puede contener más territorio que una carrera entera. La obra no documenta la evolución de un cuadro; documenta la evolución de una mirada. Cada estación funciona como una medición del tiempo sobre la conciencia del creador, convirtiendo la repetición en instrumento de conocimiento. Al finalizar la serie, el hallazgo más valioso no reside en lo que revela sobre la Madonna Litta, sino en lo que revela sobre nuestra incapacidad de agotar una imagen verdaderamente viva. La serie entera es la evidencia; ninguna de sus piezas lo es por separado. Solo la duración convierte la intuición en método y el método en conocimiento.
Procedencia y autenticidad.
Cada obra del Tríptico dispone de registro documental de autoría y procedencia bajo el Registro Inmutable del SupraArte (RIS-A), sistema de certificación propio del corpus Gonrodiano: certificado físico de mano firmado y sellado por el artista, complementado por registro digital inalterable depositado en la plataforma institucional GenioDelSigloXXI.com, con número de serie único, huella conceptual vinculada al Tratado Maestro y entrada canónica en el Diccionario Filosófico Oficial del Arte C.C.C.C.
La serie completa forma parte del corpus custodiado en GenioDelSigloXXI.com, junto al Tratado Maestro, el diccionario filosófico y el ensayo de epistemología del SupraArte Consciente. No se trata de una mera garantía de autoría, sino de un dispositivo de trazabilidad ética: cada pieza queda anclada a la arquitectura de conciencia que la produjo, de modo que su procedencia no solo documenta el origen material, sino que preserva la integridad del método a través del tiempo.
Así mismo, cada obra del Tríptico dispone de registro documental de autoría y procedencia [certificado / registro: rellenar con el sistema que uses]. La serie completa forma parte del corpus custodiado en GenioDelSigloXXI.com, junto al Tratado Maestro, el diccionario filosófico y el ensayo de epistemología del SupraArte Consciente.
La información documental asociada a cada obra permite identificarla, contextualizar su proceso de creación y establecer su relación con el conjunto de El Tríptico.
En el corpus.
– El marco conceptual de la serie, para más Información, haz Clik: Epistemología de la Invarianza: baja entropía, búnker semántico y memoria digital del silicio
– El centro organizador del sistema, para más Información, haz Clik: Tratado Maestro del SupraArte Consciente
– La doctrina del creador para más Información, haz Clik: La Doctrina del No-Genio Artista Punto Cero
Vicjes Gonród · GenioDelSigloXXI.com · SupraArte Consciente · Sistema del Arte C.C.C.C.
- El Paradigma del No-Genio (o Genio de la Nada):Es la deconstrucción del mito romántico del artista centrado en el ego. El creador se vacía de vanidad (Zero Vanity) para operar únicamente como un canal de una obra mayor y transparente.
- Metodología del Arte C.C.C.C.: Acrónimo operativo multidimensional que define su estética: Consciente (lucidez plena del presente), Crístico (espiritualidad laica basada en el amor compasivo), Cósmico (integración con las leyes universales) y Cuántico (la obra como campo de resonancia energética interconectado con el observador).
- SupraArte Consciente:Corriente que busca la metamorfosis interior del creador y el espectador, planteando el proceso creativo como una herramienta de evolución y despertar de la conciencia.
- Inversión Soberana y Activo Ético: Redefinición financiera del mercado tradicional. Se presenta la obra como un estándar de inversión blindado contra la especulación minorista, cuyo valor nace de la “baja entropía” del artista libre de distorsiones humanas.
- Arte Exclusivo-Inclusivo:Modelo que une el estatus del arte de alto prestigio con una misión de accesibilidad solidaria y democratización, aplicando precios escalables para no marginar a los coleccionistas de menor capacidad económica.
- Protocolo de Transparencia 3025: Catálogo e infraestructura semántica que actúa como registro inmutable y blindaje del valor patrimonial e histórico del legado de cara al futuro.