– LOS MILAGROS EXISTEN –

.Milagros corazones de confirmación p l misión d Vicjes Gonród el genio del Arte del siglo XXI España.

PODER DE LOS MILAGROS SAGRADOS, CORAZONES CONSEDIDOS A VICJES GONRÓD EL 2003 Y 2004, COMO CONFIRMACIÓN AL RECIVIR LA REVELACIÓN DE LA MISIÓN DE SU DESTIÑO A TRAVES DEL ARTE PARA FAVORECER A NUESTRA GENERACIÓN Y PARA GLORIA DE DIOS EN ESTE SIGLO.
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Cuanto doy a conocer ahora acontece en mi vida y utopía.

Y como dijera José martí, “porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas” Ó Confucio “no hay que despertar antes de tiempo a un dragón dormido” Han transcurrido desde el 2003 casi 12 Años que me sirvieron para madurar mi obra, perfeccionar al genio de hoy, y dotar de humildad y espiritualidad al hombre para ser más consciente de mi responsabilidad a la altura de mi misión de amor para con nuestra sociedad.

Testimonio: Estos dos corazones salvaron milagrosamente la vida a mi madre
de una muerte eminente en abril del 05 al depositar su fe en ellos.

Vicjes Gonród recomienda:
Que cada familia que lo desee que imprima y coloque los corazones con profunda fe en la cabecera de las camas de sus familiares y amigos enfermos para que consagren a través de ellos a Jesús y a maría vendita sus oraciones y les sanen, los protejan, y ó les concedan una muerte sin sufrimientos y los acompañen en la partida.

A continuación contaré mi testimonio en la experiencia de mi madre.
TESTIMONIO:
Desde que recibí los corazones en respuesta y confirmación a mi revelación y misión a través del arte, no sabía muy bien, si podría ayarles otro sentido distinto del gran valor que para mi representan, anhelaba poder compartirlos con un significado social y humano más útil y satisfactorio para la humanidad, así que no sabiendo bien y queriendo saber más sobre sus poderes, durante mucho tiempo suplique a Dios que me dijera ó me diera un sentido a estos corazones que traspasara todos los corazones.
Así fue que una noche soñé y desperté con un impulso indefectible que me decía que debía enviárselos a mi madre y pedirle que los colocara en la cabecera de su cama para proteger su salud. Y sin saber con certeza a donde me llevaría esto, lo hice sin basilar. Al principio di por sentado que ya los había pegado, pero nada más alejado de la realidad, mi madre no se lo había tomado muy en serio y durante un largo tiempo los tuvo guardados sin colocarlos en su cabecera.
No fue hasta mucho después que en otra llamada le consulte y me entere para mi desilusión de que aun no los había puesto en su sitio, todo sucedió tal y como narro a continuación.

En Abril del 05 recibí este correo urgente que me envió mi hermano.

Querido hermano anteayer por poco se muere mima.

Pipo se había ido para el trabajo, la dejo durmiendo y más tarde Yely la encontró a las dos de la tarde inmóvil, y parecía muerta ó con una embolia o isquemia cerebral, el cuerpo desmadejado, los ojos cerrados y la lengua medio afuera, tremendo susto, (debo añadir que mi hermana es sorda-muda y que fisilmente pudo pensar que mami dormía plácidamente y dejarle morir sin percatarse de su estado real, a demás de que mi hermana no vive en casa de mis padres y que “por suerte” vino a visitarles ese día y a esa hora fatídica) Mi hermano continua contándome: la cargamos entre Edy y Yo, pesa como quinientas libras, no es fácil; la llevamos en un carro al clínico Quirúrgico, si no es por un amigo Doctor, se hubiera muerto, pues el hospital estaba casi vacío, algo asombroso para mí que hace años no lo visitaba, dicen que se ha ido mucha gente de allí. Bueno, le inyectaron glucosa concentrada y al momento recobró la personalidad como si no hubiese pasado nada, el problema había sido que le había dado un coma diabético, un gran bajón de azúcar, por quedarse dormida y no ingerir a su tiempo sus comidas y medicinas.
Ella ya está perfectamente bien y sabe que tiene que tener más cuidado para que no le vuelva a dar hipoglucemia.
Saludos. Tu hermano y familia.

– Mucho tiempo antes, no se seguro si uno ó dos meses antes yo le había hecho llegar a mi madre las imágenes de los corazones con la petición de que los pusiera en la cabecera de su cama para su salud, sabiendo que andaba delicada de salud presintiendo que ellos la cuidarían tal y como lo había soñado, un buen día en que telefonee a mi madre como de costumbre, tras hablar de nuestras cosas y de su salud, me asalto la duda y le pregunte que si por fin ya había pegado mis corazones en el respaldo de su cama, a lo que me contesto que aun no, que estaban bien guardados en su cómoda, y recuerdo que le encarecí como nunca antes que tenía que ponerlos ese mismo día sin esperar más, y madre al fin, seguidamente me pregunto, con incertidumbre ¿Hijo mío de verdad tú crees en esos milagros?
Entonces comprendí que era necesario explicarle concienzudamente todo, con mayor detalles e inspiración desde mi corazón, le conté que ambos corazones me fueron concedidos en momentos cruciales de mi vida en respuesta y confirmación a mi destino a través del arte etc, luego le argumente sobre mis suplicas a Dios, y le conté mi sueño por el que desidia enviárselo pues necesitaba respuestas, le rogué que los pusiera ese mismo día y que confiara en mi y en ellos por su salud, esgrimiendo que además no tenía nada que perder y así la convencí.
Teniendo en cuenta que estábamos viviendo a 7.155,67 km de distancia, eran comprensibles las dudas de mi madre ya que la primera reacción natural de mucha gente es la incredulidad frente a fenómenos que superan nuestro entendimiento, y a parte, a menos que mi buena madre hubiese vivido mis experiencias místicas en persona, siempre cuesta más dar créditos a semejantes milagros viniendo un hijo, porque nunca esperarías que estos fenómenos acontezcan en tu familia, y por ultimo mami no lo tenía tan claro porque hasta entonces había escuchado poco cosa sobre los suceso, quería que lo fuera asimilando de a poco antes de que se asustara y pensase que su amado hijo se estaba volviendo tarumba.
No obstante sus dudas, recuerdo que como toda buena madre, me dijo que aunque no los había pegado todos los días al abrir el primer cajón de la cómoda donde los tenia, solía pedirles por mí para que todo fuese muy bien. Lo cierto es que tras esa llamada, tras insistirle tanto casi por un instinto de fuerza mayor, y pedirle que me hiciese caso, que los sacara del cajón de la cómoda y suplicarle que me prometiera que cuando colgáramos los teléfonos los pondría en la cabecera de su cama por fin, le insistí tanto, tanto, que me dio su palabra de que así lo haría en el acto, y así lo hizo.
Justo al día siguiente de haber hablado con ella y haberlos pegado por fin en su cabecera, recibí el correo urgente que habéis leído de mi hermano con la grabe noticia del coma de nuestra madre.
Así fue que nada más recibir dicho correo volví a llamar corriendo a mí madre preocupadísimo para conocer su estado de salud, y nada más cogerme el teléfono ¿qué creen que fue lo primero que me dijo? ¡Hijo mío, mira por donde, té hice caso, puse los corazones en la cabecera de mi cama y ese mismo día por poco me muero!
Al escuchar esto me quede sin palabras unos segundos, seguido no sé cómo reaccione, me ilumine y le conteste: No es exactamente así como lo veo yo madre, por el contrario, lo estas contando, estas vivita gracias a los corazones y a la fe que depositantes en ellos un rato antes de que casi te quedaras frita, pudiste morir por descuido con tu medicación, pero no ocurrió más que un susto, y estas viva por depositar tu fe en los milagro que no por casualidad.
Los pusiste justo cuando había que ponerlos, tampoco fueron casual mi precisa llamada, ni mi rara insistencia de que los pusieras en el respaldo de tu cama ese mismo día.
Y mi madre añadió: Pues mira mi hijo, que te puedo decir, tienes toda la razón, con el susto que me lleve no había podido verlo desde tú punto de vista y de tal manera estoy viva.
De tal suerte que mi madre se salvo de esa y de muchas más, nunca quito los corazones y desde ese mismo instante yo tuve mi respuesta anhelada para dedicarlos y compartirlos para bien del mundo entero.
Desde entonces he querido contárselo a todo el mundo para que no falte en las cabeceras de las camas de todos y de sus familiares ó amigos enfermos. Dios sabe lo que hace y no hace chapuzas.
Lo maravilloso es que mi madre del alma vivió muchos años más, y aquel día salvo su vida de una muerte eminente gracias a la intervención divina de estos sagrados corazones de Jesús Cristo y de María que coloco en su cama con fe, y aunque hoy continúan los corazones custodiando los sueños de mi padre porque mi santa madre ya no está, falleció sin sufrimientos y plácidamente el 12 de enero del 2014, y seguramente Dios la tiene en la gloria.

Pues fue a través de ti madre, que Dios nos bendijo dejándome saber lo que hacer por siempre con los corazones, respondiendo inequívoca y contundentemente a mis continuas oraciones. Muchas gracias.

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